2009/03/26

Sin moñas no hay paraíso

Los hermanos Jesse y Elvis Moñas desafinaban y apenas sabían tocar la guitarra, pero contaban con millones de seguidoras en todo el mundo. Las chicas enloquecían cuando agitaban al viento sus altos y grasientos tupés.

Todo estaba preparado para su concierto más multitudinario. Iban a actuar ante 25.000 enfervorizadas fans, deseosas de ver sus ultra súper repeinadas moñas. Nada hacia presagiar que algo terrible e inesperado estaba a punto de ocurrir.

Nadie sabe cómo ni por qué, pero Los moñas habían sufrido una severa infestación por piojos. Sus médicos les aconsejaron que se rapasen el pelo para evitar mayores complicaciones.

Jesse y Elvis tenían que tomar la decisión más difícil de sus vidas. Si se rapaban solucionaban su pediculosis pero… ¿cómo reaccionarían sus fans?